lunes, marzo 14, 2005
Pasen y vean: fotos e historias de mis vacaciones de Bariloche!
Amor imposible
Ayer subí al colectivo, venía lleno de fanáticos de Lamadrid, y ¿a quien veo ni bien subo? A ****, aquel chico que me enamoró entre los 15 y los 16 años. Aquel a quien esperé en la esquina de su casa, esperando que saliera con su guitarra, y cuando lo vi lo llamé y me temblaba la pierna, pero nunca pasó nada. Histeriqueamos, la historia de mi vida.
Pero lo peor de todo es creer que uno supera algo, que lo dejó atrás. Cuando lo vi de nuevo (con la novia de siempre, aunque cuando me gustaba estaban solo en transa y él no se animó a lastimarla y estar conmigo, me lo dijo tiempo después) estaba más feo y me dije: ya está no me gusta más.
En una de las tantas fiestas, le planteé que me había re histeriqueado y q me había dejado mal, y él me pidió disculpas, ahí fue cuando me dijo que él no quería lastimar a nadie.
Ya van cuatro años. Él sigue con ella. Y está bellísimo como siempre. Hablamos todo el viaje, mientras la barra de Lamadrid no paraba de cantar. Hablamos de todo, con confianza, y esos ojos celestemente preciosos brillaban, como siempre, y la misma sonrisa, y los mismos gestos, y esas facciones. Precioso. Bellísimo. Y me hizo acordar a mi amor platónico, y a éste del trabajo al cual le escribí un poema y se lo dí, y no me habla.
Y me acuerdo que Jere me dijo que le gustaban los amores imposibles, que si no tenian algo de imposible no le gustaban. Yo le dije: para mi son todos imposibles así que me tienen que gustar si o si.


